Institución filosófica, filantrópica y progresista que resguarda la pureza y regularidad del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en la República Mexicana desde 1860.
Liderando la conservación del Rito Escocés Antiguo y Aceptado con estricto apego al adogmatismo, la libertad de conciencia, la equidad de género y el irrestricto respeto a los Derechos Humanos como pilares del progreso de nuestra sociedad.
El Supremo Consejo de México fue establecido formalmente el 21 de diciembre de 1860 en el histórico Puerto de Veracruz.
La fundación fue instrumentada por el Ilustre Hermano Charles Laffon de Ladebat, 33°, quien viajó desde los Estados Unidos comisionado y revestido con plenos poderes por parte del Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de la Jurisdicción Sur, Albert Pike.
El primer dignatario elegido para presidir este Supremo Consejo y guiar los trabajos filosóficos del Rito en la República fue el distinguido militar, político y expresidente de México, el General Ignacio Comonfort, 33°.
A partir de esta base originaria en Veracruz y su posterior traslado a la Capital de la República, se consolidó la legitimidad histórica e internacional del escocismo regular en territorio mexicano.
El Ilustre Hermano Charles Laffon de Ladebat, 33°, establece el Supremo Consejo de México en Veracruz. Ignacio Comonfort es nombrado primer Soberano Gran Comendador.
Fusión e instalación solemne del Supremo Consejo unificado en la Ciudad de México el 28 de diciembre de 1868, bajo la dirección del Gran Comendador Santiago C. Lohse, 33°, unificando las corrientes escocesas bajo una única Gran Carta Patente regular.
Periodo histórico de consolidación institucional de los cuerpos del Supremo Consejo de México 1860, resguardando la independencia de la Orden frente a los sucesos y tensiones de la vida civil en el territorio mexicano.
Bajo la Gran Maestría y Comendaduría del Il:. y M:. P:. H:. Enrique Cetina García, 33°, el Supremo Consejo mantiene relaciones fraternales y reconocimiento de los Supremos Consejos regulares alrededor del orbe.
Promovemos la absoluta libertad de conciencia de nuestros miembros, el debate fraternal y el libre examen de las ideas. Rechazamos cualquier imposición dogmática, fomentando un pensamiento libre y crítico que coadyuve en el perfeccionamiento moral e intelectual de la sociedad.
Hacemos nuestros los principios modernos de la Carta de Ginebra: equidad de género, justicia social y defensa irrestricta de los derechos humanos universales. Trabajamos en la construcción de un mundo fraternal regido por los lemas inmortales de Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Para asuntos relacionados con la Gran Secretaría y correspondencia oficial de nuestro Supremo Consejo:
gransecretario@supremoconsejodemexico.com
Valle de Mérida, Yucatán • Oriente de México